No recuerdo si el viernes o el sábado, iba saliendo del supermercado y en la puerta, había 2 jóvenes vestidos de quién sabe qué dándole a todos los clientes una cajita de “cuadritos de pollo” promocionando determinada marca. Yo tomé el mío porque la chica que los repartía casi me lo puso en la cara. Pero pensé “¿Y a mí para qué me dan esta porquería?” :roll: lo eché en una de las bolsas de compras y sanseacabó, me fui a casa.

Y es que esos cuadritos de pollo jamás me han gustado, ni el “caldo de pollo” en polvo :-? JAMÁS lo compro, NUNCA los utilizo en la cocina, detesto su sabor, se me hace de lo más artificial… El caso es que llegando a casa, me ayudó uno de los chicos a guardar las compras, y como le había dicho que me dejara tal y tal cosa fuera, porque los iba a ocupar para la comida, al sacar la cajita esa de dizque pollo me preguntó si lo iba a ocupar y le dije que no, que de hecho pensaba tirarlo porque yo nunca cocinaba con esas cosas. Así que él lo puso en alguna repisa de la cocina y ahí se quedó….

Luego, el domingo, los chicos, que juntaron parte de su sueldo durante un tiempo, fueron a comprarse su nuevo juguete y lo trajeron a casa:

Y según yo, este post iba a ser algo así como “¡Auxilio! ya empezó mi tortura, en serio ¿alguien me salva del suplicio?” Porque los que conocen el contenido de esa caja sabrán a lo que me refiero :-(

Peeeeero, leyendo los blogs que veo de vez en diario, me topé con un post de Yoani (¿Se acuerdan de ella? la joven cubana que recibió el premio Ortega y Gasset y que las autoridades de su país no la dejaron salir de la isla para recibirlo) que al leerlo me hizo sentir taaaaaan mal :cry: que de plano dejé todo y me fui a llorar a un rincón, sintiéndome peor que una cucharacha aplastada…

Y es que hablar del juguete de mis hijos, o de que pensaba tirar una cajita de cuadritos de saborizante de pollo artificial, se convirtió inmediatamente en una soberana pendejez, de lo más frívolo y banal, y me hizo sentir taaaaan egoísta y taaaaan malagradecida con la vida que… de plano me paré de la computadora sintiéndome literalmente enferma física y moralmente…

Y si quieren saber por qué me afectó tanto… pues mejor lean lo que ella escribe sobre los cuadritos de pollo :-( y luego me cuentan ¿va?

Con permiso, me voy a seguir chillando…