Cuando digo que mis hijos son unos canijos, créanme que no hablo nadamás por hablar :roll:

Desde que en alguna ocasión a uno de ellos se le ocurrió echarle la culpa a mi pobre Chewie de algo que él hizo, la frase “Pinche Chewieeeee” se ha vuelto algo muy recurrente en casa.

Si peleo con ellos preguntando “¿Quién dejó este tiradero en la sala?” Adivinen qué responden :roll:

Los 2 canijos, cada que reclamo algo, por no aceptar su culpa acusan al pobre perro; que al final es el responsable de todo el desorden y todas las travesuras se hacen en esta casa.

El caso es que ayer, estábamos comiendo juntos los 4, y entre la conversación, no estoy segura, creo que Alf me preguntó que si no iba a comer más, que me había servido muy poco. Le respondí que no me sentía bien, que tengo varios días sobrecargada porque mi metabolismo está muy lento, y remato con un “Pero siempre que me compro mi cereal de fibra, cuando me lo quiero comer ya no encuentro nada, quién sabe quién se lo acaba antes de que yo pueda probarlo siquiera”.

Inmediatamente Alf me responde “Yo no lo agarro”, y uno de los canijos dice “Yo tampoco, a mí no me gusta” mientras el otro sigue comiendo en silencio con la vista clavada en su plato… y al  mismo tiempo, los 3, sin ponernos de acuerdo, volteamos a verlo diciendo a coro “¡Pinche Chewieeeeeeeee!”

Ahí le ganó la risa al condenado y me dice simplemente “¿Y qué quieres madre? El  metabolismo lento es algo que también se hereda” :roll: