En México, y me supongo que en el resto de Latino América, es bastante común ver a nuestras mujeres indígenas (palabra que estoy usando con todo el respeto que se merecen) llevar a sus bebés dentro del rebozo. Siempre me ha asombrado esa habilidad, porque como jamás lo hice, me dá la impresión que, si no estás acostumbrada o no lo atas bien, puede suceder algún accidente.  Sin embargo para ellas es lo más común y práctico del mundo. Y según dicen los psicólogos, esa unión del bebé con la madre es algo de mucho provecho para el infante: el estar pegado a ella, el sentir los latidos de su corazón, esa sensación de sentirse protegido y seguro…  Además que la mamá tiene las manos libres para realizar sus tareas cotidianas sin complicaciones.

Para sorpresa mía, esta tradición milenaria está imponiendo moda, ¡hasta en las mamás de Hollywood! :shock:

Últimamente, han empezado a aparecer fotos de mamás famosas llevando a sus hijos en mantas anudadas a su cuerpo, a manera de rebozo, o “Baby Sling”  Como Kery Russell (de la serie “Felicity”) en la foto de la derecha, o la famosísima “mujer bonita” Julia Roberts, en la foto de la izquierda, quienes salieron -cada una por su lado- a pasear a sus bebés en este “nuevo” estilo canguro.

Se me hizo muy curiosa esta situación, y me puse a investigar un poco en internet, encontrándome con infinidad de sitios que promueven el “Baby Sling”, montonales de fotografías, e incluso, instrucciones detalladas de cómo usarlo, como en la imagen que pongo un poco más abajo.   Pero  OJO, si vas a intentarlo con tu bebé por primera vez, yo te sugeriría que antes practicaras con un muñeco o algunos libros, para comprobar la firmeza de los nudos y tu bebé pueda estar seguro.  No sea la de malas que lo ates mal y suceda algun percance.

A mí me encantan los rebozos, y tengo un par de ellos, uno de satén que uso generalmente el 15 de Septiembre (por aquello de la mexicanidad) y otro en algodón, que uso en invierno para los días menos fríos. Pero honestamente, nunca se me hubiera ocurrido usarlos de canguro, cuando mis hijos eran bebés.  Quién sabe… a lo mejor, si mis futuras nueras (muuuy futuras, espero) me lo permiten, me anime a hacerlo con mis nietos ;-)