El fin de semana tuve que ir al centro de la ciudad, y me fui en el metro; estando ahí, me llamó muchísimo lo atención la gran cantidad de parejitas o muchachitas solas llevando un bebé en brazos; pero en serio ¡¡cómo hay mamás jovencísimas! casi adolescentes :-(

Y me dió mucha tristeza, pero también me preocupó bastante. ¿No se supondría que, en pleno siglo XXI, con tantísima información a disposición de los jóvenes, tendrían una mayor educación sexual y sabrían como prevenir un embarazo no deseado? :roll:

Y es que, ya luego en casa, recordé el tema y me puse a recordar los comentarios que me han hecho mis hijos sobre sus amigo/as; los “¿Te acuerdas de fulanita? Está bien panzona” o “¿Te dije que el baboso de fulano embarazó a la novia? Ya dejó la escuela para ponerse a jalar y poder mantener a la mujer y al chamaco”.  O el caso de 2 muchachitas que conozco, que a unos cuantos meses de que los padres gastaran una auténtica fortuna en sus respectivas fiestas de XV años, ya estaban comprando pañales y biberones :roll:

Comentando el tema en casa, me atreví, con mucha pena, a cuestionarle a uno de mis hijos sobre una amistad suya…

-¿Tú le preguntaste directamente a xyz qué carámbas pasó?
-Sí, fue el condón.
-Ah!… suele suceder ese tipo de accidentes. Pero, por ejemplo, fulanita y zutanita, taaan jovencitas, ya ves que prácticamente se quitaron el vestido de XV años para ponerse la bata de maternidad…
-Si -me dijo el muy canijo- pero lo de esas fue pend…ada :roll:

Y no es que un bebé sea una maldición, para nada, es todo lo contrario. Pero tener un hijo a una edad tan joven, cuando se tiene todo el mundo por delante y falta tanto por vivir, por aprender… ¡Por madurar! sí puede llegar a complicarle bastante la vida a unos adolescentes.

Creo que, como padres, tenemos la obligación de enseñarles a nuestros hijos que toda acción tiene consecuencias, y si bien no se trata de fomentar el libertinaje sino de inculcarles valores, (y que lo ideal -en mi mundo imaginario- sería la abstención durante la adolescencia) el mundo que actualmente vivimos y las posibles presiones sociales a las que se ven sometidos nuestros hijos, nos obligan a hablarles de la sexualidad con RESPONSABILIDAD.

Y si nosotros no nos sentimos capacitados para hacerlo, igual podemos acudir con un médico de nuestra confianza para que les explique (y de paso a nosotros) todo lo relacionado a los diferentes tipos de anticonceptivos, higiene, enfermedades venéreas ¿No creen? ;-)