Soy un poco (o un mucho) exigente a la hora de comprar algo… y casi siempre busco encontrar las tres “B” (bueno, bonito y barato). Pero en determinados productos que uso para la casa, o algunos alimentos, definitivamente no compro ofertas, porque también es cierto que “lo barato sale caro”. Déjenme darle un par de ejemplos de lo que yo llamo “el ahorro mal entendido”.

Generalmente cuando en el supermercado vas a el área de salchichonería, le pides a alguna empleada medio kilo de jamón de tal marca… Y ella SIEMPRE te va a insistir en que pruebes otro, que está en oferta, que a mitad de precio y bla bla bla…

Nunca lo acepto, porque si ese jamón que me ofrecen, costaba 30 pesos y ahora está en 20, no me voy a ahorrar 10 pesos, sino que voy a perder los 20 pesos íntegros que estaría pagando por él. Generalmente los jamones que ponen en oferta es porque ya está muy cercana su fecha de vencimiento, y lo más seguro es que al día siguiente ya no sirvan. Además, tengo muy mal acostumbrados a los de casa a determinada marca de jamón, y otro simplemente no lo comen, así que acaba en la basura (o los perros son quienes se benefician al final). ¿Resultado? esos 20 pesos acabarían en la basura y yo tendría que gastar otra vez en jamón del que les gusta… NO ahorré nada, perdí 20 pesos ¿me explico?

Igual me pasa con los detergentes para ropa, limpiadores, mayonesas, desodorantes y otros productos… nunca compro ofertas ni cambio de marca, soy muy leal a las que uso. ¿Por qué? porque me funcionan perfectamente, porque les gusta a mi familia, y al final, porque prefiero pagar 1 ó 2 pesos más, que acabar tirando a la basura un producto que no me deja totalmente satisfecha.

En una ocasión, estaba con mi madre en una tienda de esas de renombre algo caritas, viendo ropa y zapatos, vimos un par de zapatillas, bonitas, que estaban en “oferta”. Mamá se emocionó con ellos…. para mí :roll: y me dijo que me los comprara, le dije que no, que no me hacían falta. Insistió diciéndome “Pero están en oferta, mira, de 700 los bajaron a 500, te vas a ahorrar 200 pesos y están muy bonitaaaas!”. Y no me entendió, y hasta se molestó un poco, cuando le respondí “Pero si no me las compro me voy a ahorrar los 500 pesos, y la verdad no necesito esos zapatos”. ;-) (¡Ah cómo adora mi mi marido que yo reaccione así! :lol: )

Comprar cosas sólo porque están en ofertas no es precisamente ahorrar. Porque muchas veces esos productos NO los necesitamos. Y al comprar por impulso en realidad sólo estamos gastando dinero que bien podríamos invertir en cosas verdaderamente necesarias.

Sé que para mis amigas, las que conviven frecuentemente conmigo, a veces es un poco complicado entender mi manera de comprar; porque por un lado, soy codísimaaaa.. y no suelto el dinero con facilidad, y si, a veces compro por impulso algo que veo en oferta, sobre todo tratándose de ropa o algún adornito para la casa o detalles así… Pero por otro lado, sólo compro determinadas marcas en algunos productos, sin importar su precio, como en las carnes frías, lácteos, detergentes, mermeladas y mayonesas y artículos de aseo personal…

A mí, hasta la fecha, me ha funcionado bien mi manera de comprar.  Quizá un poco contradictoria, lo sé :roll: ¿Cómo puedo decir que soy coda si no compro ofertas? :lol:

Bueno, es que ya tengo más que comprobado, que la mayoría de las veces “lo barato sale caro”.   ;-)

¿Y ustedes, compran ofertas?