Ponche regañado
Posted by Lula on 21 Dic 2009 at 12:56 pm | Tagged as: Cocina, Mi casa
El fin de semana estaba comprando con Alf lo de la cena navideña, al menos lo no perecedero, y estando en el departamento de frutas y verduras, en el mueble donde tienen toooodo para el ponche, mientras echaba la fruta a bolsas me puse a calcular mentalmente a cuántas personas, de las que cenan con nosotros, o vienen al recalentado, realmente les gusta y lo toman, para no hacer de más y llevar todo lo necesario… Luego de pensar en 3 ó 4 nombres, me volteo hacia Alf, que estaba a un par de metros de distancia, y le digo en voz alta “¿A quién les gusta el ponche?”
Y resulta que la vendedora de cierta marca de bebidas en polvo, que por esta temporada sacaron a la venta una con sabor a ponche me dice “¡A todos! lleve varios sobrecitos que está muy bueno!”
La miré con extrañeza, le dije que si, que no dudaba que estaba bueno, pero que no gracias, y seguí echando la fruta a las bolsas…. ¡¡Y que se arranca la ingrata a regañarme!!!
“No señora, no hay que trabajar tanto, luego a la hora de la cena una es la última que se sienta a la mesa y ya come todo frío. Hay que apapacharse, darnos tiempo para arreglarnos las uñas…” Y que levanto la mano y le enseño mis uñas, que casualmente las traía arregladas
(aunque por lo metiche, nadamás le debería haber enseñado la uña del dedo medio a la canija, a ver si se callaba). Y seguía rezongando “¡Sí! pero hay que ir al salón de belleza a arreglarnos y ponernos lindas, gozar de la cena y no estar como esclavas… bla bla bla…”
Hasta que me hartó y la callé. Le dije que si a ella no le gustaba cocinar no era mi problema, pero que la cena de navidad de mi familia yo la hacía siempre, con gusto, que era algo que lo disfrutaba mucho, y que se me haría una grosería para mi familia servirles en lugar del tradicional ponche de frutas de cada año una jarra de bebida artificial, que el pavo y todo lo demás lo hacía yo con mucho amor y cariño, que la arreglada, las uñas y el cabello valen un soberano pepino ante la satisfacción de ver los platos vacíos y las sonrisas de todos al final de la cena. Y que una comida hecha en casa, con amor y cuidado JAMÁS se va a comparar con la que se compra ya hecha, como anuncian algunas carnicerías o restaurantes.
Quizo seguir rezongando, pero se lo impedí con un sencillo “Gracias, con permiso que tengo mucho que comprar todavía”. Y me fui dejándola hablar sola
¿Po’s esta? Una cosa es que su empresa la contrate para vender su producto y tratar de convencer al cliente, pero otra muuuuuy distinta es ser grosera, faltar al respeto, y desahogar sus frustraciones con posibles clientes
Y me voy a la cocina, que ya empezó mi maratón navideño y tengo muuuucha comida qué preparar






Lección aprendida: no gritarle a tu marido en el supermercado! jajaja!
A mí también me chocan las vendedoras que te insisten e insisten… por eso voy al super cuando todavía no llegan: antes de las 9 am…
Y si, le hiciste bien en dejarla hablando sola… que insolente!
Ánimo Lula, te espera una larga jornada culinaria… tu cocinas para un ejército!
Saludos! y de una vez: FELIZ NAVIDAD!
!YO QUIERO PONCHE!…
por favor (recuerdas el tema…)
Aunque últimamente he de confesar que este clima frio me ha traído el recuerdo y el antojo del champurrado que me compraban cuando niño en el tren rumbo a casa de mis abuelos paternos. Y que decir del ponche navideño de mi “Güelita”
Mi otra “Güelita” (QEPD) nunca nos fallo, año con año, con sus deliciosos buñuelos, no se que tan tradicionales sean en otras familias pero mi abuela materna nunca dejo a un nieto sin su buñuelo, ese era el regalo para cada uno de sus “ñetos”, hijos(as), y demas familia, y uno que otro gorrón.
Esos son los recuerdos de bonitas navidades, si habia pavo, pollo o simples frijoles no lo recuerdo, solo recuerdo ese delicioso ponche y mi buñuelo. Me siento bendecido por haber podido disfrutar de mis dos abuelitas tan distintas pero tan cariñosas.
y mejor ahi los dejo que las de cocodrilo se quieren asomar…
ya vez lo que provocas Lula
De eso se trata el amor en la comida o la comida con amor…
Pero no me pesa Mad, en serio que no
Ya saqué hace rato el pavo del congelador, para mañana darle la primera inyectada y puse a remojar el bacalao. Como empiezo desde hoy y hago todo “por tandas” no se me complica demasiado.
Mario, en mi tierra natal, los buñuelos son grandotes, esponjados, con forma de rosca (o dona) y se sirven con miel de caña
a los que se comen por acá, planos, que son como tortilla frita, en mi tierra les llamamos “hojuelas” y también se hacen grandototototes… hace aaaaaaaaaaaaaaños que no como uno de esos
nunca aprendí a hacerlos, son muuuy laboriosos y ni idea de cómo sea la receta, sólo recuerdo que usaban muchísimas yemas de huevo con harina, y que la masa quedaba aguadita y de color amarillo brillante… ¿y vieras cómo los extraño? Creo que le voy a llamar a mi tía para que me diga cómo hacerlos
jajaja, ponche? ponchada la vendedora diría yo…
saludos! que todo salga bien en el “laboratorio de los chimoles”
ya también sacamos el pavo del congelador!
y mañana empiezo a inyectar…..
saludos!
W
Lula, si te pasan la receta no olvides ponerla aqui
Yo a las vendedoras insistentes les digo que sí, echo lo que mme ofrezcan al carrito y más a delante lo saco jaja, yo no les discuto =P
Es que ella no fue insistente… en serio me estaba regañando, así, con un tono como de “maestra canuta” que caray… casi me decía “endeja” por meterme a la cocina y no ir al salón a arreglarme las uñas
mmmm nada más que invitas ehhh…