Anoche cuando llegó mi hijo del trabajo, al entrar a la casa, le ví esa sonrisa rara de que algo le sucedió, así que enseguida brinqué preguntándole qué había pasado. Juro que se me salió el alma del cuerpo cuando lo escuché decir… “Me acaban de asaltar” ¡pero me lo dijo riéndose! :shock:

Lo primero que le pregunté fue si estaba bien, si no lo habían lastimado o golpeado, mientras el ingrato se reía con ganas y yo preguntándole toda angustiada si llamaba a la policía, que dónde había sido, si estaba bien y lo revisaba buscándole alguna herida… en fin, ya que ambos nos calmamos un poco, me empezó a contar…

Resulta que se bajó del camión y empezó a caminar hacia la casa, cuando un chavo “medio cholillo” lo detuvo y le pidió dinero para el camión”. Dice mi hijo que de reojo vió que cerca estaba otro chavo. Le respondió que no tenía dinero, y el tipo insistió señalándole el bolsillo del pantalón diciendo “Sí traes wey, ahí”. Mi hijo, que traía el bolsillo absolutamente vació, lo volteó totalmente y le mostró que no traía nada, se volvió a poner los audífonos del discman y siguió caminando, pero con el rabillo del ojo vió que los 2 tipos empezaron a caminar detrás de él a paso rápido, así que instintivamente se puso en guardia, pero conservó la calma…. (Por cierto, mi hijo practica tae kwon do desde hace años, y está en la selección de la facultad donde estudia).

Dice que el tipo más alto (o más bien, el menos chaparro) le puso una mano en el hombro, y que él le preguntó (pensando que obviamente iban por el discman) “¿Y ahora qué quieres?”. El ladronzuelo se levanta la camisa intentando sacar algo de la cintura, y una piedra sale rodando hacia el suelo… ambos voltean a ver la piedra tirada, el ladrón con algo de pena y mi hijo con mucha risa, el otro ladronzuelo se acerca del otro lado, y saca de su cintura una botella…. ¡de plástico! :lol: y toda apachurrada :lol:

En palabras de mi hijo: “Los tenía a tiro, era taaaan fácil descontarlos, estaban bien chaparritos y flaquitos, pero me dieron tanta lástima y tanta risa que de plano no hice nada, en serio que eran patéticos”. Dice que muerto de la risa les preguntó “Oigan ¿de plano así se ganan la vida?”. Y que estos sacados de onda le dijeron que pues si…

Su razonamiento fue: “Se van a llevar un discman chafa que compré en un mercadito, por el que no les van a dar ni 20 pesos, con un disco pirata de IronMaden ¿vale la pena la tranquiza que les voy a poner?, no pobres vatos.” Se quitó los audífonos y se los dió, y todavía les dijo “Oigan, ¿por lo menos me puedo quedar con el disco?, es que es un recuerdo sentimental” pero riéndose el condenado, cosa que a los tipejos los asustó, y empezaron a alejarse volteando para todos lados como esperando la reacción de mi hijo, quien todavía se rió más de ellos y les gritó: “más vale que empiecen a correr ¡YA!” ¡Y los tipos se fueron corriendo todos asustados! :lol: mientras el canijo se quedaba atacado de la risa.

Me contaba todo carcajeándose, y sacó del bolsillo trasero de su pantalón un par de billetes y me dijo “Lo que se llevaron no vale ni la cuarta parte de esto ¿Puedes creer que fueron tan endejos que ni siquiera se les ocurrió revisar la mochila que traigo cargando ni los otros bolsillos?” :lol: “Aquí traigo todas mis cosas” :lol:

Me empecé a reir junto con él de lo que había pasado, le pregunté que si quería que fuéramos a poner una denuncia, me dijo que el discman no valía ni la gasolina ni el tiempo que íbamos a perder… y todavía le comenté que me extrañaba mucho que no los hubiera golpeado (lo he visto en torneos peleando contra 3 ó 4 oponentes)… ¿su respuesta? “En serio que lo que se llevaron no valía la pena… y me dieron muuucha risa” :roll:

Actualización: Lo mismo, pero contado en primera persona, aquí (Y mucho más cómico)